La Suprema Corte de Gran Bretaña falló en contra de que el gobierno mantenga detenidos en forma indefinida a sospechosos de terrorismo sin que sean sometidos a juicio.

La Corte decidió sobre los casos de nueve hombre musulmanes que estuvieron presos por tres años sin que existieran cargos en su caso bajo una controversial Ley Antiterrorismo, Crimen y Seguridad.

La decisión es el mayor golpe que recibe el gobierno el Primer Ministro Tony Blair, que ha argumentado a favor de la detención de sospechosos de terrorismo si es necesario sin un proceso desde que ocurrieron los ataques terroristas del 11 de setiembre del año 2001 contra Estados Unidos.

El presidente del panel de nueve jueces, Thomas Bingham, dijo después de la decisión que “la medida era injustificable y discriminatoria contra los extranjeros y que no era un requerimiento estricto, cuando requería detener a algunos, no a todos, sólo los que presentaban algún riesgo”.