Corea del Norte criticó recientes informes de una crisis en su liderazgo como una campaña de difamación por parte de Estados Unidos.

Este lunes una declaración de la cancillería en Pyongyang niega informes de deserciones masivas de generales norcoreanos a China y las llamó parte de una campaña de propaganda con el fin de crear inestabilidad.

El Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que la campaña está obligando a Corea del Norte a reconsiderar su participación en las conversaciones con Estados Unidos, una aparente referencia a las reuniones multipartitas cuyo objetivo es poner fin a las ambiciones nucleares de Pyongyang.

La declaración publicada por la agencia informativa oficial coreana también denuncia informaciones aparecidas en medios occidentales según las cuales varios de los retratos del líder comunista norcoreano Kim Jong Il fueron removidos de exhibición en ese país.