Una corte internacional ordenó a Guatemala que pague unos 8 millones de dólares a sobrevivientes de una matanza de cientos de civiles en 1982.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en Costa Rica ordenó pagos de compensación por 7 millones 900 mil dólares, una cifra sin precedentes.

En julio de 1982, el ejército guatemalteco irrumpió en la aldea de Plan de Sánchez, violaron mujeres y colocaron a la población en un edificio antes de hacerlo explotar. Un total de 268 personas resultaron muertas.

El ataque fue uno de cientos contra aldeas indígenas durante los 36 años de guerra civil de Guatemala, en los que miles de personas fueron asesinadas.