Estados Unidos reabrió su embajada en Riyadh, la capital de Arabia Saudita, pero su consulado en Jeddah, continúa cerrado, dos días después de que fuera atacado por extremistas vinculados a al-Qaeda.

Una portavoz de la embajada dijo que funcionarios estadounidenses pusieron fin este miércoles al cierre de emergencia de la sede diplomática al igual que la oficina consular en el puerto de Dhahran, en el este del país.

Las autoridades estadounidenses dijeron que están aumenando la seguridad en todas su misiones en Arabia Saudia tras el ataque.

El martes, el Departamento de Estado volvió a emitir una advertencia de viaje a Arabia Saudita, indicando que ciudadanos estadounidenses privados deben salir del país o cancelar los planes para viajar a ese país.