Estados Unidos aumentó la seguridad en sus misiones diplomáticas en Arabia Saudita después que un ataque terrorista en su consulado en Jeddah dejara al menos nueve muertos.

El Departamento de Estado, que anunció el emplazamiento de personal adicional, atribuye a la acción rápida y decisiva de los guardias infantes de Marina y funcionarios de seguridad sauditas que el ataque no haya sido peor.

Cinco extremistas atacaron el consulado con granadas, lo que generó un tiroteo con fuerzas de seguridad sauditas.

La rama saudita de la organización terrorista al-Qaeda emitió una declaración no verificada en un sitio web islámico en la que se atribuye responsabilidad por el ataque.

Funcionarios sauditas dijeron que cuatro hombres armados murieron y otro fue detenido, mientras que cinco funcionarios no estadounidenses del consulado perecieron.