El Presidente Bush le pidió al Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que permanezca en su cargo, y él aceptó quedarse, según informa la agencia AP.

La decisión se tomó durante una reunión en la Oficina Oval. La gestión de Rumsfeld ha estado marcada por una violencia post-guerra no prevista en Iraq, y más de mil 250 soldados estadounidenses muertos.

Según un funcionario de la Casa Blanca, el Presidente dijo que Rumsfeld “es la persona adecuada en este momento de nuestra historia en llevar adelante la guerra contra el terror y liderar a nuestras fuerzas armadas.”

Rumsfeld tienen una relación gubernamental con el Vice-Presidente Dick Cheney, que se remonta a la Administración Ford.