El Dalai Lama finalizó una visita de tres días este miércoles a la región rusa de Kalmykia, predominantemente budista. El líder religioso regresó a la India, donde vive exiliado.

China criticó la decisión de Moscú de permitir la visita, argumentando que Beijing no aprueba que ningún país permita que el Dalai Lama lleve a cabo lo que China califica como actividades separatistas.

Las autoridades rusas informan haber permitido la visita esperando que él no participara en actividades políticas de ningún tipo.

El viaje es el primero del Dalai Lama a Rusia en una década, después que Moscú le negara visa en varias ocasiones.

Este martes, el Dalai Lama consagró un templo en el Monasterio Khurul en el sur de Rusia.

Miles de peregrinos budistas desafiaron muy bajas temperaturas e intensa nieve para poder ver al líder espiritual tibetano.