Gran parte de Italia quedó paralizada este martes, debido a una huelga general convocada por los sindicatos para protestar contra las políticas económicas del Primer Ministro Silvio Berlusconi.

El transporte ferroviario y aéreo estuvo suspendido durante varias horas. El servicio postal y las oficinas de gobierno permanecieron cerradas por el día, al igual que las consultas médicas y colegios. Los bancos, fábricas y periódicos también. Hubo manifestaciones por lo menos en 70 ciudades de todo Italia.

Los sindicatos protestan ante el presupuesto formulado por Berlusconi para el año 2005, que considera reducciones tributarias por 6 mil millones de dólares.

La oposición sostiene que las reducciones favorecen a las clases adineradas, arriesgando los empleos y servicios públicos.

Sin embargo, una nueva encuesta indica que la popularidad del gobierno aumentó en seis puntos porcentuales -a 38,2 por ciento- luego de las reducciones tributarias anunciadas.

La huelga de hoy es la cuarta desde que Berlusconi asumiera el poder el año 2001.