El presidente Bush ordenó a los principales organismos de inteligencia y policiales del país que implementen algunas de las reformas anti terrorismo recomendadas por la comisión que investigó los ataques del 11 de septiembre de 2001.

La Casa Blanca anunció que Bush solicitó a la Agencia Central de Inteligencia que aumente en un 50 por ciento el número de analistas en su unidad clandestina.

El mandatario también ordenó que el Departamento Federal de Investigaciones cree una unidad especializada anti terrorismo con sólida experiencia en inteligencia y seguridad nacional.

El Jefe de Estado también propuso una revisión inter-agencia durante 90 dias para determinar si el Pentágono debe asumir operaciones paramilitares encubiertas que ahora están a cargo de la CIA.

Las nuevas medidas son presentadas mientras la administración Bush y miembros del panel que investigó los ataques terroristas de 2001 exhortan al Congreso a que apruebe leyes que reformen la comunidad de inteligencia estadounidense.