La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos eligió un nuevo presidente que está tratando de declarar su diócesis en bancarrota para protegerla de demandas por abuso sexual.

Los líderes de la Iglesia anunciaron el lunes la elección del obispo William Skylstad, de Spokane, estado de Washington. El religioso había ejercido previamente el cargo de vice-presidente de la conferencia.

La diócesis del obispo Skylstad anunció la semana planes de declararse en bancarrota para fines de noviembre, diciendo que no puede pagar la cantidad de dinero que solicitan las demandas introducidas por presuntas víctimas de abuso sexual.

El nuevo líder católico reemplazará al obispo Wilton Gregory, quien fue presidente de la conferencia en 2002, cuando emergieron acusaciones a nivel nacional de que la Iglesia Católica encubrió el presunto abuso sexual de jóvenes feligreses por parte de sus sacerdotes.