Una investigación publicada en la actual edición de la revista “Science” indica que la versión humana de la enfermedad de la “vaca loca” podríar diferir de un humano a otro, debido a variaciones genéticas.

Científicos en el Colegio Universitario de Londres descubrieron que los ratones que portaban una versión de un gene humano desarrollaron una forma diferente del flagelo que ataca el cerebro.

Los investigadores señalan que el descubrimiento indica que algunos humanos podrían ser inmunes a la enfermedad, pero agregan que también podría significar que el flagelo podría circular entre humanos sin ser detectado.

La Encefalopatía Bovina Espongiforme fue detectada por primera vez en el ganado britanico en la década de 1980. La enfermedad afectó a rebaños enteros y obligó a los agricultores a sacrificar millones de vacas.