Los alemanes recordaron con poca celebración este martes el decimoquinto aniversario de la caída del muro de Berlín.

El canciller alemán, Gerhard Schroeder rindió tributo a la revolución pacífica que derribó a uno de los más visibles símbolos de la guerra fría.

La demolición del muro de 155 kilómetros despejó el camino para la reunificación de Alemania en octubre de 1990.

Sin embargo, muchas divisiones persisten entre la ex Alemania comunista del este y la más próspera del oeste.

El este alemán registra cifras del 18% de desempleo, casi el doble de la cifra que se registra en el oeste, y el costo de la reunificación, que ascienda a más de 1 billón de dólares, ha deprimido la economía alemana.