Organizadores de las elecciones de Iraq en enero próximo decidieron permitir a millones de iraquíes que residen en el extranjero que participen en los comicios, indicando que eso traerá “más libertad, transparencia y objetividad al proceso electoral”.

Ha habido mucho debate sobre si los iraquíes en el extranjero podrían votar, principalmente debido a la complicación de organizar y reunir las papeletas.

La comisión electoral independiente de Iraq no dijo cómo planea organizar el voto de los ausentes. Los iraquíes residentes en el país utilizarán sus tarjetas de racionamiento para inscribirse en las listas de votación.

Se estima que de tres a cuatro millones de iraquíes, muchos de ellos miembros de la élite intelectual, huyeron al extranjero durante el régimen de Saddam Hussein.

La votación en enero permitirá elegir un parlamento de 275 escaños que redactará una constitución iraquí permanente.