El presidente de Estados Unidos, George Bush extendió por un año más las sanciones contra Sudán, justificando la medida al decir que dicho país sigue siendo promotor de terrorismo.

El mandatario dijo que las acciones y políticas del gobierno de Jartum representan una continua y extraordinaria amenaza para Estados Unidos y para la seguridad nacional.

Las sanciones de Estados Unidos contra Sudán fueron impuestas por primera vez en noviembre de 1997. Las mismas incluyen medidas económicas y comerciales.