La principal compañía mundial de corretaje anunció ayer varias reformas en sus prácticas empresariales, un día después de la renuncia de su presidente y director ejecutivo.

La compañía Marsh y McLennan, con sede en Estados Unidos, afirmó que ya no aceptará los llamados honorarios incentivos de parte de compañías de seguros a cambio de obtener más negocios. La firma agregó que revelará todos sus ingresos a sus clientes.

El fiscal general de Nueva York, Eliot Spitzer, presentó una demanda judicial acusando a Marsh y McLennan de dirigir ilegalmente sus negocios a compañías de seguros.

El fiscal general dijo que los honorarios incentivos equivalen a licitaciones manipuladas. La querella condujo a que el lunes renunciara el presidente de la compañía, Jeff Greenberg.