Artefactos explosivos que desparecieron de un arsenal iraquí siguen acaparando la atención en la campaña presidencial estadounidense, tres días después que se reportó su desaparición.

El aspirante presidencial demócrata, John Kerry ha criticado reiteradamente a la Administración Bush por la pérdida de dichos explosivos, sugiriendo que podrían ser utilizados para hacer daño a las fuerzas norteamericanas.

El martes el vicepresidente Dick Cheney, dijo que no se sabía si las 350 toneladas de poderosos explosivos estaban en el lugar cuando las tropas estadounidenses llegaron a Bagdad en 2003.

En un discurso a partidarios en Florida, el vicepresidente dijo que John Kerry “está jugando a ser comandante en jefe y no está haciendo un buen trabajo”.

La campaña de Kerry dijo hoy que es el presidente Bush y no Cheney quien debe responder sobre los explosivos.