El primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi está hoy de visita en la prefectura de Niigata, en el noroeste de Japón, para observar directamente los daños causados por el terremoto del sábado que causó la muerte de 27 personas.

Koizumi dijo que visitará las dos áreas más afectadas, que corresponden a las ciudades de Ojiya y Nakaoga. La mayor parte de la región no tiene servicio de agua, electricidad, ni gas.

Autoridades dijeron que las donaciones de comida, agua y frazadas han estado llegando a la región en días recientes.

El terremoto dañó muchos edificios y obligó a cientos de miles de personas a pasar noches frías en refugios de emergencia, vehículos o a la intemperie.

El temblor fue el peor que afecta a Japón desde 1995, cuando en la ciudad de Kobe murieron más de seis mil personas.