Voceros militares y de inteligencia de Estados Unidos informaron que el tamaño y recursos de la insurgencia iraquí son mayores de lo que se había pensado.

Fuentes del Pentágono informaron esta semana que el número de combatientes extranjeros y locales en Iraq es de ocho a 12 mil y podría llegar a 20 mil, si se agregan los simpatizantes activos.

Esta cifra contrasta en gran medida con estimados anteriores de siete mil insurgentes.

Autoridades estadounidenses afirmaron que existen 50 células extremistas en Iraq, financiadas por una red económica secreta de ex dirigentes del partido Ba’ath y familiares de Saddam Hussein.

Se cree que los grupos radicales están recibiendo significativas cantidades de dinero de sauditas adinerados y de organizaciones de caridad islámicas que canalizan sus fondos a través de Siria.

Los voceros militares estadounidenses dicen que desde que comenzó el Ramadán la semana pasada, los ataques diarios se han incrementado en un 25 por ciento, y solo un pequeño número es llevado a cabo por terroristas extranjeros como Abu Musab al-Zarqawi. Sin embargo, señalan que esos tienden a ser más mortales.