El gobierno de Londres aceptó un pedido estadounidense para cambiar el emplazamiento de 850 efectivos británicos a zonas de conflicto en el centro de Iraq.

El secretario de Defensa, Geoff Hoon, dijo a la Cámara de los Comunes este jueves, que “existe una justificación apremiante” para aceptar la solicitud de Washington, así como que existe un nivel “aceptable” de riesgo para los soldados británicos.

Comandantes estadounidenses pidieron a Gran Bretaña a principios de este mes que envíe una unidad que actualmente se desempeña en el sur de Iraq, un poco más al norte a un sector controlado por las fuerzas norteamericanas.

La solicitud desató una controversia en Londres, donde algunos legisladores la calificaron de “un gesto político” para ayudar a las perspectivas de re-elección del presidente George Bush, afirmación que el gobierno ha negado.

El primer ministro Tony Blair, dijo ayer que el movimiento de las tropas es esencial para mejorar la seguridad antes de las elecciones iraquíes en enero.