Insurgentes en Iraq intensificaron su campaña de violencia, un día antes del sagrado mes del Ramadán.

Dentro de la fuertemente protegida “Zona Verde”, dos explosiones ocurridas hoy causaron la muerte de por lo menos siete personas, entre ellas dos norteamericanos, otras 15 personas resultaron heridas.

La investigación inicial indica que las bombas eran llevadas a mano, lo cual lleva a pensar en cómo la seguridad de la zona fue violada.

En el este de Bagdad, una bomba colocada a orillas de un camino causó la muerte de un soldado norteamericano y heridas a otros dos.

En Faluya, en el occidente, voceros militares estadounidenses informaron que sus aviones bombardearon lugares utilizados por el grupo terrorista de Abu Musab al-Zarqawi. Médicos del lugar indicaron que cinco civiles murieron en los ataques.

En Mosul, dos bombas estallaron al paso de una patrulla de la guardia nacional iraquí y de un convoy militar estadounidense. La policía informó que un civil murió y seis guardias iraquíes resultaron heridos.

Finalmente, un grupo militante iraquí autodenominado “Ejército de Ansar al-Sunna” colocó un video en su sitio de internet en el que muestra la aparente decapitación de un chofer de camión turco, que según el grupo trabajaba para las fuerzas norteamericanas.