El secretario británico de Relaciones Exteriores, Jack Straw, defendió la decisión de su país de ir a la guerra en Iraq, pese a las fallas de inteligencia antes del conflicto.

Straw dijo al Parlamento hoy que considerando todo, Gran Bretaña tenía justificación para sus acciones contra Saddam Hussein.

Straw expresó consternación de que cualquier régimen pudiera actuar tan auto-destructivamente como para pretender que tenía armas proscritas.

La semana pasada, un informe del Grupo de Evaluación de Iraq, un panel estadounidense, dijo que Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva cuando Estados Unidos lideró la invasión a Iraq el año pasado.

La presunta posesión de esas armas por parte de Hussein fue la principal razón para la guerra.