En Iraq, un grupo militante conectado a Al-Qaeda publicó un video en la Internet, mostrando la aparente decapitación de un musulmán chiíta.

El ejército de Ansar al-Sunna, que ha publicado antes imágenes similares, indicó que dio muerte al individuo porque confesó ser miembro del grupo radical chiíta Moqtada al-Sadr.

Los militantes también señalaron que cooperaba con las fuerzas armadas estadounidenses y asesinaba musulmanes sunitas.

El aparente asesinato del hombre se produce menos de 24 horas luego de que el mismo grupo se atribuyera responsabilidad en la decapitación de un rehén turco y su traductor iraquí, debido a que trabajaban para las fuerzas armadas estadounidenses.

En un acontecimiento positivo, 10 trabajadores de la construcción turcos que habían sido secuestrados por otro grupo, fueron liberados.

Los obreros quedaron libres luego de que su empleador turco cumpliera la exigencia de los secuestradores de suspender sus negocios en Iraq.