Un avión de pasajeros de la aerolínea Lufthansa, que viajaba de Frankfurt a Tel Aviv fue desviado a Chipre en respuesta a una amenaza de bomba.

Israel insistió en que el avión, con más de 300 pasajeros abordo, aterrizara en Chipre, y cazas israelíes lo escoltaron hasta el aeropuerto de Larnaca. Autoridades evacuaron a los pasajeros y la tripulación antes de revisar el avión.

Entretanto, un avión de Aerolíneas Olímpicas, que fue desviado a la isla de Corfú, cuando realizaba un vuelo de Atenas a Londres, reanudó su vuelo.

Funcionarios de la empresa griega dirigieron la aeronave a la isla situada en el occidente de Grecia, después que un diario de Atenas recibió una llamada anónima en la que informaban que una bomba había sido colocada dentro del avión.

Los pasajeros evacuaron la nave y las autoridades registraron el aparato, pero no encontraron ningún explosivo.

Los vuelos mencionados son por lo menos el quinto y sexto respectivamente que son desviados por razones de seguridad en Europa, en poco mas de una semana.