El ex administrador estadounidense en Iraq, Paul Bremer, dijo que Estados Unidos pagó un alto precio por no emplazar suficientes soldados en el terreno inmediatamente después de la caída de Saddam Hussein.

Bremer, quien supervisó la administración interina estadounidense en Irak hasta la entrega de poder a la autoridad interina local en junio, manifestó que todavía apoya la decisión de invadir Iraq.

No obstante, en un discurso pronunciado ayer, Bremer dijo que la falta de efectivos en Iraq afectó los esfuerzos para poner fin al saqueo y la violencia, creando una atmósfera de caos.

Sus comentarios son similares a los hechos por algunos legisladores estadounidenses, entre ellos el candidato vicepresidencial John Kerry, quien acusó a la Administración Bush de no planear adecuadamente la situación de post-guerra en Irak.

Entretanto, el secretario de Defensa Donald Rumsfeld expresó este martes que fue “malentendido” cuando dijo ayer en una conferencia en Nueva York, que “él no ha visto evidencia contundente que vincule a Saddam Hussein con al-Qaeda”.

Desde septiembre de 2002, Rumsfeld ha sostenido que había vínculos entre al-Qaeda e Irak.