El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial concluyeron su reunión anual el domingo en Washington con optimismo acerca de la economía mundial, pero sin acuerdo sobre un alivio de deudas.

Delegados dijeron que anticipan un crecimiento económico del mundo de un cinco por ciento este año, el porcentaje más alto en 30 años, pero expresaron preocupación por el aumento de los precios del petróleo.

Los ministros de finanzas no convinieron en un programa de alivio de deuda para ayudar a las naciones más pobres del planeta.

Varios delegados, incluso en secretario de Tesoro de Estados Unidos, Jack Snow, manifestaron que están trabajando duro en planes específicos.

El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, declaró a los delegados que preocupa que las amenazas inmediatas de terrorismo estén distrayendo atención de la guerra contra la pobreza, lo cual conduce a inseguridad.