El máximo tribunal de Gran Bretaña está considerando un desafío legal a una ley contraterrorismo que permite la detención indefinida de extranjeros sin ser acusados o enjuiciados.

Ocho de nueve personas que solicitaron la derogación de la Ley Contraterrorismo, Crimen y Seguridad, han sido detenidos durante casi tres años.

La ley, aprobada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, permite al secretario del Interior británico encarcelar extranjeros sospechosos de terrorismo en forma indefinida si la expulsión a otro país pone en peligro sus vidas.

Abogados de los promotores argumentaron este lunes que tal detención es inconsecuente con los valores democráticos.