Un ciudadano británico detenido en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba, dijo que ha sido maltratado físicamente durante el tiempo de su detención, y que fue testigo de la muerte de otros dos prisioneros.

En una carta a sus abogados, Moazzam Begg alega que personal estadounidense lo torturó y amenazó con matarlo durante varias entrevistas mientras permanecía bajo custodia de Estados Unidos.

Begg, quien fue detenido en Paquistán hace más de dos años, no explicó su declaración de que fue testigo de la muerte de otros dos prisioneros a manos de personal estadounidense.

En la carta, fechada el 12 de julio, Begg dijo que no cometió ningún delito y que aún no se le han formulado cargos.

Los abogados de Begg dijeron que su carta fue la primera comunicación no censurada que han recibido de su cliente, y que la misma les fue entregada por funcionarios estadounidenses.