Centenares de cocaleros de Perú se replegaron el jueves en su intento de tomar las ruinas de Machu Picchu y el aeropuerto de Cuzco, a dos días de secuestrar 20 turistas en un templo inca en una protesta por la política de erradicación de sus cultivos, informaron autoridades.

Los cocaleros del departamento de Cuzco, a 1.100 kilómetros al sudeste de Lima, llevan 11 días de protestas y demandan ayuda del Estado para ampliar el mercado legal de sus productos en Perú, segundo productor mundial de cocaína detrás de Colombia.

"Los 180 cocaleros que amenazaban Machu Picchu están yendo en tren hacia la ciudad de Cuzco en cuatro vagones con custodia policial, el alcalde del poblado los convenció.

Los otros 400 que iban a tomar el aeropuerto fueron disuadidos poco antes de llegar," dijo un policía de Cuzco, Ricardo Vargas, a Reuters.