La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) abrirá el viernes en Buenos Aires su primera oficina, la única en América Latina y la cuarta en el mundo, en el marco de la alianza estratégica de las operadoras energéticas sudamericanas propuesta por el presidente Hugo Chávez, y sus planes de comprar una poderosa empresa local.

La representación será cabeza de playa de PDVSA, una de las empresas de hidrocarburos más poderosa del mundo y quinta exportadora mundial de crudo con una cuota de producción de dos mil 992 millones de barriles diarios adjudicada por la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) PDVSA pretende comenzar pisando fuerte en Argentina y para ello, entre otras varias opciones, está evaluando la adquisición de los activos de la anglo-holandesa Shell en Argentina, para procesar crudo venezolano.

Además de ser la única empresa latinoamericana que integra la OPEP, cubre el 15 por ciento de las compras de crudo de Estados Unidos.