Un naufragio en el que murieron 13 personas el pasado 19 de septiembre en un río de la Amazonía brasileña dejó al descubierto una ruta de turismo sexual infantil y juvenil en la que podrían estar implicados empresarios y un político, informó un diario brasileño.

Entre las víctimas fueron identificadas cinco jóvenes mujeres, cuya desaparición había sido denunciada por sus madres días antes, indicó el diario Correio Braziliense.

La comisaría especializada en asistencia y protección a menores y adolescentes de Manaos, capital del estado de Amazonas, informó que en el buque había adolescentes.

Tres de ellas aseguraron que tuvieron relaciones sexuales con el presidente de la Cámara Legislativa de Brasilia, Benicio Tavares, quien admitió que antes del naufragio había estado en el buque, pero negó las acusaciones.

La embarcación había sido alquilada por empresarios de la ciudad de Sao Paulo para un fin de semana de pesca en el río Negro.

La investigación estableció que para que los empresarios se divirtieran durante el viaje fueron contratadas 17 jovencitas que recibieron 800 reales (unos 275 dólares) cada una.

12 de las jóvenes dejaron el yate el día anterior del naufragio; cinco restantes perecieron en el siniestro, al igual que otras ocho personas, que podrían ser parte de los invitados al paseo.