Autoridades británicas dieron este lunes el visto bueno para que más de 300 personas abordaran un avión de pasajeros griego para continuar su vuelo a Nueva York, después que una amenaza de bomba obligó al aparato a hacer un aterrizaje de emergencia en Londres.

Personal de seguridad pasó horas revisando la aeronave y el equipaje de los pasajeros, y la policía dijo que está satisfecha de que no hay ningún peligro para la seguridad del vuelo.

Aviones militares escoltaron el avión de línea aérea Olympic al aeropuerto Stansted al norte de Londres, después que llamadas telefónicas anónimas a un periódico griego alertaron que iba a estallar una bomba a bordo de la aeronave.

Las llamadas fueron hechas varias horas después que el avión despegara de Atenas.