El número de personas en campamentos de refugiados que provienen de la agobiada región de Darfur en Sudán, subió a un millón 450 mil desde comienzos de agosto, informó la Organización de las Naciones Unidas.

La oficina de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas reportó ayer que el aumento se debe en parte a la ola continua de refugiados que huyen de la violencia en sus aldeas.

Según la ONU, trabajadores asistenciales han comenzado a incluir en el conteo a nuevas poblaciones de refugiados en áreas que anteriormente estaban bajo control de los rebeldes.

La Organización dio a conocer que en los campamentos, los refugiados carecen de acceso a agua limpia, alimentos, sanidad, y atención básica en salud.

Por otra parte, un funcionario de Población y Migración del Departamento de Estado de Estados Unidos, Arthur Dewey, comenzará una gira de una semana en Chad y Sudán.

Dewey visitará los campamentos de refugiados con una delegación internacional y conversará con funcionarios de gobierno acerca de las necesidades de los refugiados.