El presidente de Brasil dijo a otros dirigentes en las Naciones Unidas que la creciente diferencia entre ricos y pobres hace de la pobreza el “arma de destrucción masiva más destructiva en el mundo de hoy”.

Luiz Inacio Lula da Silva habló en la reunión cumbre de un día sobre globalización a la que asistieron más de 50 jefes de estado que están en Nueva York para la sesión de Asamblea General de la ONU.

El mandatario brasileño y su homólogo francés, Jacques Chirac, sugirieron que quizás se necesiten impuestos internacionales para luchar contra la pobreza mundial.

Diplomáticos de Francia y Brasil señalaron que esto podría incluir recaudaciones sobre transacciones internacionales, boletos de avión, y venta de armas pesadas.

Sin embargo, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Ann Veneman, dijo que los impuestos internacionales son, según sus palabras, “inherentemente antidemocráticos” y agregó que su implementación es imposible.

Las Naciones Unidas calculan que se necesitan 50 mil millones de dólares para librar una campaña efectiva contra el hambre.