Una compañía turca anunció que suspendió operaciones en Irak, en un intento por salvar a 10 de sus empleados secuestrados por milicianos que han amenazado con matarlos.

La compañía Vinsan con sede en Ankara dijo que los cautivos son civiles inocentes que servían al pueblo de Irak y se ganaban su sustento.

El presidente de la compañía, Ali Haydar Veziroglu, también pidió a los clérigos iraquíes que intervengan para salvar a los hombres.

La firma Vinsan negó las acusaciones de los secuestradores de que la empresa es turco-estadounidense.

En un video transmitido por el canal de televisión árabe al-Jazeera el sábado pasado, el grupo miliciano autodenominado Brigadas Salafistas de Abu Bakr al-Siddiq amenazó con matar a 10 trabajadores turcos si la compañía si no abandona Irak.