Extremistas vinculados al buscado terrorista Abu Musab al-Zarqawi dijeron que matarán a otro rehén occidental hoy martes si no son liberadas todas las prisioneras iraquíes en las cárceles de Irak.

Las familias del cautivo estadounidense Jack Hensley y el británico Kenneth Bigley han apelado a los secuestradores para que perdonen la vida de los hombres, indicando que estaban en Irak para ayudar a reconstruir el país.

Un video colocado el sábado pasado en un sitio islámico de la red cibernética mundial mostró la decapitación del estadounidense Eugene Armstrong, cuyo cadáver fue recuperado.

Los tres contratistas fueron secuestrados el jueves pasado de su residencia en Bagdad.

Funcionarios británicos han negado que tengan prisioneras iraquíes. Sin embargo, funcionarios estadounidenses dijeron que tienen en custodia a dos científicas acusadas de trabajar para el programa de armas de Saddam Hussein.

Según los estadounidenses las mujeres no están detenidas en ninguna de las cárceles que señalaron los extremistas.