El juicio contra un sacerdote de la iglesia Católica de Ruanda, acusado de genocidio, comenzó en el tribunal de crímenes de guerra de las Naciones Unidas, en Arusha, Tanzania.

El padre Athanase Seromba está acusado de supervisar la masacre de más de dos mil personas de la minoría étnica tutsi, ocurrida en una iglesia del oeste de Ruanda en 1994.

Seromba es el primer clérigo que enfrenta el tribunal de crímenes de guerra de la ONU.

Los fiscales también acusan al padre Seromba de ordenar la ejecución de otros tutsis en incidentes separados. El religioso se declaró inocente.

El seis de abril de 1994, extremistas hutu de Ruanda iniciaron una ola de asesinatos de tres mesesen la que asesinaron aproximadamente 800 mil personas de la minoría tutsi y sus simpatizantes hutus.