El informe anual de libertad religiosa del Departamento de Estado enlista a Cuba como uno de los principales seis países que usan acciones totalitarias o autoritarias para controlar las creencias religiosas.

Según el informe, el gobierno comunista de la isla controla y observa las actividades religiosas, y utiliza medios de vigilancia y acoso contra grupos religiosos, el clero y laicos.

El Departamento de Estado agrega que la práctica de una religión en Cuba es vista como una amenaza para el poder del gobierno.

El informe acusa al gobierno cubano de interferir con las gestiones que se hacen para construir nuevas iglesias o reparar las que están dañadas.

Añade que a los grupos religiosos no se les permite entrenar nuevos sacerdotes o establecer escuelas y clínicas médicas.

Los otros países mencionados en el informe como practicantes de acciones totalitarias o autoritarias para controlar creencias religiosas son: Myanmar, China, Laos, Corea del Norte y Vietnam.