El presidente ruso Vladimir Putin rechazó nuevamente cualquier tipo de negociación con los separatistas chechenios.

Hoy en Astana, Kazajstán, Putin advirtió sobre un doble estándar en la guerra contra el terrorismo y comparó la idea de esas negociaciones a reunirse con Osama bin Laden.

Funcionarios rusos culparon a los separatistas chechenios de numerosos ataques en Rusia, incluyendo una crisis de rehenes en una escuela de Béslan, la que se extendió por tres días y causó la muerte de más de 300 personas, la mitad de ellas niños.

Putin anunció importantes cambios políticos para ayudar a enfrentar el terrorismo.

Entre las reformas, se incluye el nombramiento de gobernadores regionales en lugar de su elección y el establecimiento de límites a la representación de los partidos políticos en el Parlamento.

El miércoles, el presidente George Bush expresó preocupación de que los cambios socaven la democracia en Rusia.

Entretanto, el presidente de la cámara baja del Parlamento ruso dijo que formará una comisión para investigar la crisis de Béslan.