Un grupo de diplomáticos extranjeros viaja de la capital norcoreana, Pyongyang, al sitio donde la semana pasada ocurrió una misteriosa explosión, en la norteña provincia de Yanggang.

La misión, encabezada por el embajador de Gran Bretaña en Corea del Norte, está integrada por delegados de ocho países. Se anticipa que los diplomáticos regresarán a Pyongyang esta noche o mañana viernes.

Corea del Norte dio a conocer que la detonación fue parte de los trabajos de construcción de una planta hidroeléctrica.

La zona es sede de una base subterránea de cohetes y se sospecha que también este localizada una planta de enriquecimiento de uranio.

Sin embargo, funcionarios de Estados Unidos y Corea del Sur han manifestado que no es probable que la explosión haya sido un experimento nuclear.

El Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano informó el miércoles que la detonación pudo en realidad haber sido causada por trabajos de demolición como lo aseveró el gobierno de Pyongyang.