El partido gobernante de Turquía confirmó que abandonó la idea de impulsar el polémico plan para definir al adulterio como un crimen, después de las protestas públicas y alertas emitidas por la Unión Europea contra la propuesta.

Cientos de mujeres turcas marcharon ayer por las calles de la capital protestando por la propuesta legislativa. La medida estaba dirigida a hacer del adulterio un delito que podría ser castigado con cárcel.

Muchos cancilleres europeos alertaron que la propuesta sobre el adulterio, que era parte de un amplio programa de reformas, podría poner en peligro la posibilidad de Turquía de ingresar al bloque comercial.

Los líderes europeos se reunirán en diciembre para considerar si inician conversaciones con el gobierno de Ankara sobre el posible ingreso de Turquía a la Unión Europea.