Tomando un giro inesperado, la tormenta tropical Jeanne se fortaleció el martes y enfiló hacia Puerto Rico a punto de convertirse en huracán, enviando a miles de puertorriqueños a hacer preparativos de última hora para enfrentar el fenómeno atmosférico.

La gobernadora Sila M. Calderón dijo que, según los pronósticos, Jeanne se convertirá en huracán antes de que entre por la costa suroeste de Puerto Rico a las 4:00 de la mañana del miércoles.

Hasta las 5 de la tarde del martes, Jeanne tenía vientos de 60 millas por hora (96 kilómetros), pero se espera que aumenten a 75 millas (120 kilómetros) para cuando toque tierra.

El gobierno colocó a todas sus agencias de emergencia en estado de alerta, congelando los precios de los artículos de primera necesidad y suspendiendo las labores en las oficinas públicas y las clases.