Un grupo de diplomáticos extranjeros se prepara para visitar el sitio de una enorme explosión ocurrida la semana pasada cerca de frontera norcoreana con China que provocó alarma sobre una posible prueba nuclear del gobierno de Pyongyang.

El embajador británico ante Corea del Norte, David Slinn, presidirá el equipo.

El gobierno norcoreano ha sugerido que la detonación fue accidental y que lo de prueba nuclear es un “invento” para distraer la atención de los asuntos nucleares de Corea del Sur.

Pyongyang dio a conocer el jueves que la detonación fue parte de un trabajo de demolición para una planta de energía hidroeléctrica.

Algunos expertos en la provincia de Yanggang señalaron que la zona no es apropiada para tal proyecto.

Sin embargo, el área es sede de una base subterránea de cohetes y una presunta planta para enriquecimiento de uranio.