George W. Bush aceptó la nominación para presidente por parte del Partido Republicano.

Ante una regocijante concurrencia en la última noche de la Convención Nacional Republicana en Nueva York, Bush delineó lo que calificó como un plan claro para construir un mundo más seguro durante su segundo término en la Casa Blanca.

El mandatario dijo que Estados Unidos está en la ofensiva en la guerra contra el terrorismo, mientras trabaja por hacer progresar la democracia y la libertad en el Medio Oriente.

Bush defendió la guerra en Irak, diciendo que Saddam Hussein fue una amenaza hasta que intervinieron Estados Unidos y sus aliados. En asuntos económicos, el candidato acusó a su opositor del Partido Demócrata John Kerry de tener una política de “impuesto y gasto” que agrandaría el gobierno en vez de expandir las oportunidades.