Martín Torrijos, hijo del hombre fuerte de Panamá en la década de 1970, asumirá este miércoles el gobierno del país centroamericano en medio de una crisis diplomática con Cuba y Venezuela por el indulto otorgado a anticastristas por parte de la presidenta saliente.

Además, el nuevo presidente deberá lidiar con una abultada deuda pública de 9.100 millones de dólares y un desempleo que ronda el 14%, al tiempo que intentará una reforma al sistema de seguridad social que actualmente es una pesada carga para las finanzas del Estado.

Torrijos, visto como un "amigo de los mercados," planea además modernizar el canal de Panamá, que fue entregado por Estados Unidos en 1999 gracias al tratado Torrijos-Carter firmado en 1977 por su padre, Omar Torrijos, que puso fin a un siglo de presencia militar estadounidense en el país centroamericano.