Gobernantes latinoamericanos y del Caribe anunciaron el martes en Santo Domingo su determinación de luchar contra la pobreza y la exclusión social en sus respectivos países, tras calificar a tales flagelos como factores que conspiran contra la estabilidad y la democracia.

Los mandatarios denunciaron en una declaración que problemas como los altos niveles de endeudamiento externo, la dependencia energética, la corrupción y el narcotráfico "también constituyen factores de inestabilidad política y social, que ponen igualmente en peligro la gobernabilidad democrática y la vigencia del Estado de derecho."