La policía brasileña inició una campaña de represión en todo el país contra los lavadores de dinero, quienes han estado enviando miles de millones de dólares fuera de Brasil.

Fuentes oficiales informaron que unos 800 agentes de la policía federal se trasladaron a ocho estados brasileños para arrestar a por lo menos 100 personas. Las detenciones se concentraron en cambistas que trabajan con moneda internacional.

La medida fue tomada después de una investigación del Congreso Nacional, la cual reveló que más de 20 mil millones de dólares son enviados ilegalmente al exterior, cada año.

El estudio legislativo también llevó a la investigación del presidente del Banco Central, Enrique Meirelles, por evadir impuestos antes de asumir el cargo en 2003. Meirelles ha negado los cargos que se le imputan.