En un acto poco común, el dirigente palestino Yasser Arafat reconoció el miércoles que su gobierno ha cometido errores.

En un discurso ante legisladores palestinos, Arafat reconoció graves errores en las gestiones por hacer cumplir la ley y el orden en los territorios ocupados. Prometió apoyar los esfuerzos para mejorar la situación.

Arafat está bajo una creciente presión internacional y local por fallar en las reformas de los servicios de seguridad palestinos, que son vistos como corruptos e ineficientes.

En otros acontecimiento, un alto dirigente de Hamás sobrevivió a un ataque israelí, en su casa, en la franja de Gaza, pero la explosión que hizo impacto en el edificio en horas de la noche provocó la muerte de por lo menos cinco palestinos y lesiones a otros siete.

En un comunicado el ejército israelí dio a conocer que sus fuerzas “tenían como objetivo a un importante terrorista de Hamás”, pero no indicó cómo se llevó a cabo el ataque.