Cientos de miles de partidarios y opositores del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llevaron a cabo concentraciones públicas en Caracas, en anticipación del referendo del domingo sobre si el mandatario continúa o no en el cargo.

Ambas partes marcharon por las calles de la capital el jueves, en el último día de campaña antes de la votación del domingo.

Sondeos de opinión indican que la decisión será cerrada, pero Chávez dice que su victoria es inevitable.

Funcionarios temen que ocurran hechos de violencia el día de la votación. Estados Unidos advirtió a sus ciudadanos que deben tener precaución cuando viajen a Caracas y a todo el país.

El ministro de Energía y Minas, Rafael Ramírez, dijo que la producción petrolera de la nación no será interrumpida por el resultado de la consulta popular.