El compromiso del senador John Kerry de emprender una "guerra más sensible contra el terrorismo" ha dado lugar a cantidad de acusaciones mutuas entre las dos principales campañas presidenciales.

Kerry, el candidato presidencial del partido demócrata, hizo el comentario hace una semana.

Hoy jueves, el vicepresidente Dick Cheney dijo que Kerry sufre de un "malentendido fundamental" sobre la guerra antiterrorista.

Señaló que quienes amenazan a Estados Unidos y matan a inocentes en cualquier parte del mundo no necesitan que se les trate con sensibilidad, sino que "necesitan ser destruidos".

La campaña Kerry calificó esos comentarios como engañosos, e hizo notar que la semana pasada, el presidente Bush dijo que el país necesitaba ser "sensible" respecto a la forma en que detecta a los sospechosos de terrorismo.

La campaña Kerry también acusó a Bush de enajenar a aliados claves y dificultar más la detección de terroristas.