El Departamento de Estado ha invitado a un equipo de observadores internacionales para monitorear las elecciones presidenciales del próximo 2 de noviembre.

Los observadores pertenecen a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, de la cual Estados Unidos es miembro.

El subsecretario de Estado, Paul Kelly confirmó la invitación la semana pasada en una carta a trece legisladores Demócratas.

Los Demócrata solicitaron la presencia de los observadores el mes pasado, diciendo que quieren evitar que se repita el fiasco de las elecciones del año 2000.

Ese año, problemas con el diseño de las papeletas de votación y con los procedimientos de tabulación en Florida, generaron una batalla legal de cinco semanas para decidir la presidencia.

Los Republicanos se opusieron a la presencia de los observadores y aprobaron un proyecto de ley el mes pasado, que prohibe al gobierno proporcionar fondos a las Naciones Unidas para pagar el trabajo de los observadores.